...Y salió el sembrador a sembrar
el desierto,
y echó puñados de semillas
sobre los poros agrietados de la arena
hasta que el sol lo dejó humillado.
¿Cómo se siembran los oasis?
Su saliba nutrió como pudo
su pátina yerma
hasta secarse por dentro.
¿Dónde crecen los oasis?
Sus ojos aguardaron,
escudriñaron,
hasta que a punto estuvieron
también de secarse.
La decisión no se podía elegir.
Su cuerpo se arrastró
tanteando un resquicio de supervivencia.
puede que, él, al menos, se salvase.
Nunca supo
lo que dejó atrás...
el sendero de las flores
miércoles, 7 de septiembre de 2016
pálpito
El sol secó las flores
de la primavera
queda el otoño
un manto húmedo
en descomposición
el débil pálpito
de la tierra recién removida
de la primavera
queda el otoño
un manto húmedo
en descomposición
el débil pálpito
de la tierra recién removida
martes, 23 de agosto de 2016
TE QUIERO
Te quieroy es tan fácil sentirlo.
Disculpa
si a veces no te lo digo,
pero es que es tan fácil
sentirlo.
Mira mis ojos
cuando me envuelves,
mira su profundidad
y allí lo encontrarás,
pequeñito y minúsculo,
casi insignificante,
como un ovillito de lana
calentito y engurruñado;
..pero ahí está,
mi amor por ti,
abriéndose paso
entre las entrañas
de mi frágil y herido
ser.
Virginia Salas Ruano. Isla de resistencia.
martes, 16 de agosto de 2016
SOBRE LA ESPERANZA
...Al final siempre los árboles
terminan por dar sombra.
Lo triste es que nosotros
no estaremos allí...
terminan por dar sombra.
Lo triste es que nosotros
no estaremos allí...
sábado, 16 de julio de 2016
FIN DE EXISTENCIAS
Y cómo huir cuando no quedan
islas para naufragar
Joaquín Sabina
Ya no quedan islas en el mar,
sólo túmulos de arena
donde las gaviotas se apretujan
antes de emigrar tierra adentro.
Porque ya no quedan islas
para las gaviotas,
se hundieron con los últimos náufragos
que consiguieron escaparse
de los cruceros a las plataformas
de alumbrado intermitente,
antiguas sedes petrolíferas
que vomitaron en el mar.
Se hundieron las islas
bajo las mareas negras
y sólo quedan las rocas
puntiagudas,
masas de carne disecada
al sol de los naufragios,
donde se erigen, a veces,
espumosos faros tuertos
que apenas guiñan a los barcos
su invitación al desguace
contra sus entrañas nocturnas.
Ya lo sabes:
el mar está en liquidación
por fin de existencias.
Así que, apretújate,
bien fuerte,
contra tus semejantes adyacentes
al borde de la frontera,
bien provista de toallas,
sombrillas y protecciones
contra la ira del sol.
O huye con las gaviotas
a los montículos de los vertederos
más parecidos a tus islas,
las que nunca alcanzaste.
islas para naufragar
Joaquín Sabina
Ya no quedan islas en el mar,
sólo túmulos de arena
donde las gaviotas se apretujan
antes de emigrar tierra adentro.
Porque ya no quedan islas
para las gaviotas,
se hundieron con los últimos náufragos
que consiguieron escaparse
de los cruceros a las plataformas
de alumbrado intermitente,
antiguas sedes petrolíferas
que vomitaron en el mar.
Se hundieron las islas
bajo las mareas negras
y sólo quedan las rocas
puntiagudas,
masas de carne disecada
al sol de los naufragios,
donde se erigen, a veces,
espumosos faros tuertos
que apenas guiñan a los barcos
su invitación al desguace
contra sus entrañas nocturnas.
Ya lo sabes:
el mar está en liquidación
por fin de existencias.
Así que, apretújate,
bien fuerte,
contra tus semejantes adyacentes
al borde de la frontera,
bien provista de toallas,
sombrillas y protecciones
contra la ira del sol.
O huye con las gaviotas
a los montículos de los vertederos
más parecidos a tus islas,
las que nunca alcanzaste.
viernes, 15 de julio de 2016
FORTALEZA
Azuaga, octubre de 2005
El yermo interminable.
La perrera.
Ladridos estampados
contra la malla de metal.
Se vacía la tarde
desde su puntazo sangriento.
Autismo.
La fortaleza.
Una torre.
El hueco.
Fortaleza
sosteniendo
el hueco de la torre.
La torre del agujero
de bala de cañón
con perros dentro.
la torre de la mordedura
de perro encañonado
por la misma torre.
La torre es el cañón,
la mordedura,
la fortaleza.
Es tanto...tanto...
y a la vez
y sin orden
y sin concesiones...
tanto es...
que ya no es casi nada.
Agujero
de perro rabioso
que se mordió la tarde
que se cuela irrefrenable
por el yermo.
El yermo interminable.
La perrera.
Ladridos estampados
contra la malla de metal.
Se vacía la tarde
desde su puntazo sangriento.
Autismo.
La fortaleza.
Una torre.
El hueco.
Fortaleza
sosteniendo
el hueco de la torre.
La torre del agujero
de bala de cañón
con perros dentro.
la torre de la mordedura
de perro encañonado
por la misma torre.
La torre es el cañón,
la mordedura,
la fortaleza.
Es tanto...tanto...
y a la vez
y sin orden
y sin concesiones...
tanto es...
que ya no es casi nada.
Agujero
de perro rabioso
que se mordió la tarde
que se cuela irrefrenable
por el yermo.
martes, 28 de junio de 2016
EL SALÓN DE LOS ESPEJOS
EL SALÓN DE LOS ESPEJOS
Anochece
en el espejo de Versalles.
Rojo
Blanco
Azul
Se almacenan las estatuas.
Sueña el rey.
Amanece en el Universo.
Azul
Blanco
Rojo
Apedrean meteoritos
sus cristales.
El Big-bang
estira los brazos.
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