viernes, 9 de octubre de 2015
EL CAMINO DEL LOBO
Caperucita recoge campanillas
en el bosque.
Una melodía deslavazada
entre los dientes se fuga
con grilletes de risa compulsiva,
tan compulsiva que se cansa
de ser risa y se enmohece.
Pero Caperucita nada sabe.
(Recoge campanillas
en el pasillo largo del bosque)
Caperucita sólo sabe
que ese no es el camino.
Y, mientras espera
(la incierta espera de la selva
que termina ganándote
al escondite)
llueve...
O caen gotas desde la espesura
negra de las secuoyas.
Pero ella no se moja
como las demás,
no...
no cala la lluvia en su caperuza
anudada que su madre,
que sí sabía el camino,
le ciñó al salir.
Caperucita nombra,
entre canto y canto,
llama con el nombre que le prohibieron.
Llama,
unas veces, con miedo,
otras tantas, con ganas,
y le salen sus dientes de leche
a relucir.
Llama recogiendo campanillas,
capturando mariposas
para su cementerio de colores.
Llama y sólo es la lluvia,
goteando, monótona,
por entre los filtros vegetales del bosque.
Y es sólo la lluvia.
Nada más hay en el mundo.
Ni su madre, ni la abuelita
de ojos grandes,
ni las mariposas,
ni las campanillas,
ni el bosque,
ni siquiera Caperucita
y su voz
de trino enmohecido.
Sólo es la lluvia,
que desciende sin que se vea,
sin que se pueda coger
ni explicar.
Que no moja ni empantana.
..........................................................................................................................................................
Y el mundo era sólo lluvia
el día en que Caperucita
tomó el camino del lobo.
Re-creaciones, 2005
THE END
…Y al filo de los años
te quedo sólo yo.
Ya ves, huyeron los príncipes
que los cuentos teñían de azul,
se llevaron sus palacios deslumbrantes.
Ya ves, qué fácil es plegar
un espejismo.
Te abandonaron justo al borde
del verano.
Deshilachada,
de cara a los vientos del norte,
te encuentras al final,
conmigo,
el que entró junto a ti
en el palacio estival de los cuentos,
el que permaneció contemplando
tu dulce rostro encendido
por las sonrisas de los príncipes
que te estrechaban en los bailes.
El que está aquí,
ahora,
en este abismo final,
contigo.
Siempre estaré contigo.
Y sé que no es mucho,
que yo no soy mucho
junto a tu sagrada presencia.
Pero no puedo,
no puedo hacer otra cosa,
estar en otra parte,
mirarte en otros ojos.
Permíteme tu mano,
sentir que no estás sola.
Aunque no sea buen consuelo
ni lo mejor de tu vida.
Es que al final sólo yo quedo,
pero quedo
contigo.
Astrografía para los niños perdidos, 2014
Astrografía para los niños perdidos, 2014
EL SUEÑO DE ESCARLATA
La niebla salpica
el mercurio de los minuteros
en el juego del escondite.
Un chaparrón de segundos
resbala sobre tus párpados
antes de recomponer
la capacidad de abrirlos,
se cuelan por el hueco que deja tu
sombra
antes de llegar a abrirlos.
Y abres las compuertas
cuando todo queda atrás,
excepto la niebla,
espectro de tus días
que se colaron por la dura
sombra de tus párpados.
Y la niebla no tiene remedio
ni precedentes
ni consecuencias,
porque es la pasta
espesa y pegajosa
que depositan los segundos
al caer.
Contaste demasiado
en el juego del escondite
con tan mala fortuna
que era el único juego
en el que valía la pena perder.
Antes que quedarse de espaldas
contando
hasta descubrir que todo
ha escapado tan lejos
que, quizá ya nunca
te lo vuelvas a encontrar.
Astrografía para niños perdidos, 2014
Te vas con mis besos.
Yo quedo con los tuyos.
Nuestro pasadizo secreto
en las noches fragmentadas
en el que sigue nuestro aliento penetrando
donde las palabras no llegan
y se pierde cobertura con el mundo
hasta encontrarte sólo a ti...
a donde sólo tú quiero que me encuentres.
Mientras ocupo mi lado de la cama.
Yo quedo con los tuyos.
Nuestro pasadizo secreto
en las noches fragmentadas
en el que sigue nuestro aliento penetrando
donde las palabras no llegan
y se pierde cobertura con el mundo
hasta encontrarte sólo a ti...
a donde sólo tú quiero que me encuentres.
Mientras ocupo mi lado de la cama.
lunes, 5 de octubre de 2015
SALOMÉ, MADRE DE SAN JUAN
Cuando Herodes preguntó
su deseo,
Salomé recordaba sobre su piel
una ráfaga de rizos menudos
que el ángel olvidó anunciar.
Sí le advirtió
que nunca más sería suyo,
que exhalase los perfumes
de su corazón recién enjuagado,
que apretase su manita
contra su pecho
para que regalara el suyo
por única vez,
que protegiera sus párpados
con unas manos aún fértiles
a la fragilidad.
Y que guardase el espejismo
de su peso tierno abandonado
a su blandura,
el pozo de sus sueños
fluyendo por corrientes subterráneas
que ella sabía conducir
hacia las praderas.
El ángel le advirtió
que aquel sería
su único instante
de virgen inverosímil
en brazos de un niño ajeno.
Salomé acariciaba
noche tras noche
esos rizos menudos
sobre las bocas pestilentes
del resto de los hombres,
los que la depredaban
noche tras noche
seca
sedienta
sin pechos maternos que no le hubiesen
vaciado.
Cuando Herodes preguntó
a Salomé
su deseo
nadie se detuvo en sus manos.
Enseguida se le oyó decir:
"¡Quiero su cabeza!"
Astrografía para los niños perdidos, 2014
jueves, 1 de octubre de 2015
LO QUE HOLLY CONTESTÓ A PAUL DESPUÉS DE LA ÚLTIMA ESCENA DE "TIFFANY"
Lo que Holly contestó a Paul después de la última escena de "Tiffany"
No le puedes a la soledad
No hay amigos
No hay recetas médicas
Ni de cocina
No hay ocupaciones
No hay días azules que atardezcan azules
No hay canciones de verano
No hay brindis de Nochevieja
No hay fiestas en tu apartamento
No hay tartas de cumpleaños
No hay nanas
Ni cunas suficientemente estrechas
Ni pseudónimos suficientemente anchos
No hay conciertos en la calle
No hay películas
No hay alcohol
No hay cigarro
Ni drogas de marketing diseñadas contra tu plaga
interna
No hay juegos de mesa
Ni de estadio
Ni de cama
No hay poema potentemente activo que la elimine
No hay ojos
No hay manos
No hay boca que la conjure
No hay lengua que la consuma
Ni alma
No hay ningún alma que te anule tu propia alma
para poderle a tu soledad
Allá donde vayas
Donde estés haciendo
Donde simplemente estés
Estarás tú
Y donde estés tú
te tropezarás contigo mismo
Porque eres Verbo Reflexivo
desde antes de la soledad
Aunque me abraces
a través de este gatito sin nombre
bajo la lluvia nocturna
Es a través de este gatito
que ya nos está separando
...................................................................................................................................................................
Y,
a pesar de todo,
que son estas, mis certezas,
me declaro incapaz de conformarme.
Y busco acariciarte el recuerdo
para que quede algo de mí
que no sea mi pronombre
en alguna parte de este extraño mundo...
Recreaciones, 2005
No le puedes a la soledad
No hay amigos
No hay recetas médicas
Ni de cocina
No hay ocupaciones
No hay días azules que atardezcan azules
No hay canciones de verano
No hay brindis de Nochevieja
No hay fiestas en tu apartamento
No hay tartas de cumpleaños
No hay nanas
Ni cunas suficientemente estrechas
Ni pseudónimos suficientemente anchos
No hay conciertos en la calle
No hay películas
No hay alcohol
No hay cigarro
Ni drogas de marketing diseñadas contra tu plaga
interna
No hay juegos de mesa
Ni de estadio
Ni de cama
No hay poema potentemente activo que la elimine
No hay ojos
No hay manos
No hay boca que la conjure
No hay lengua que la consuma
Ni alma
No hay ningún alma que te anule tu propia alma
para poderle a tu soledad
Allá donde vayas
Donde estés haciendo
Donde simplemente estés
Estarás tú
Y donde estés tú
te tropezarás contigo mismo
Porque eres Verbo Reflexivo
desde antes de la soledad
Aunque me abraces
a través de este gatito sin nombre
bajo la lluvia nocturna
Es a través de este gatito
que ya nos está separando
...................................................................................................................................................................
Y,
a pesar de todo,
que son estas, mis certezas,
me declaro incapaz de conformarme.
Y busco acariciarte el recuerdo
para que quede algo de mí
que no sea mi pronombre
en alguna parte de este extraño mundo...
Recreaciones, 2005
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